En el predio del Santuario Nuevo Schoenstatt, rodeada de árboles y silencio, se encuentra Solaz de María, una casa pensada para ofrecer descanso y encuentro. Su nombre expresa su misión: solaz es alivio, pausa, consuelo. Y eso es precisamente lo que muchas personas descubren al llegar.
Nacida como casa de retiros, Solaz de María fue ampliando su servicio y hoy recibe a personas, grupos, colegios, instituciones y empresas que buscan un espacio cuidado para reunirse, trabajar, reflexionar o simplemente salir del ritmo cotidiano. Es un lugar donde el tiempo se vive de otro modo y donde el entorno acompaña los procesos personales y grupales.
Un clima de hogar en medio de la naturaleza
Uno de los rasgos más característicos de Solaz de María es su ambiente de hogar. Las habitaciones luminosas, los espacios comunes sencillos y funcionales, y las mesas compartidas generan un clima cercano que invita a quedarse. Todo está pensado para que quienes llegan puedan sentirse cómodos y contenidos, “igual que en casa”.

La naturaleza de Nuevo Schoenstatt es parte esencial de la experiencia. Desde las habitaciones se abre una vista verde que acompaña el descanso, favorece el silencio y ayuda a despejar la mente. Muchos huéspedes describen su estadía como un verdadero despertar en calma, una vivencia cada vez más valiosa en tiempos de agendas llenas y urgencias constantes.
Un espacio que favorece el encuentro y la interioridad
Dentro de la espiritualidad del Movimiento de Schoenstatt, Solaz de María forma parte del corazón del Santuario. Su misión está unida al deseo de formar al hombre nuevo en la comunidad nueva desde la experiencia de la Alianza de Amor.
En este sentido, Solaz de María se vincula de modo especial con la segunda gracia del Santuario: la gracia de la transformación interior. Como casa de formación y encuentro, ofrece el espacio y el clima necesarios para detenerse, reflexionar y renovar la propia vida. En torno al Santuario, y fiel al espíritu querido por el Padre José Kentenich, Solaz de María se pone al servicio de ese camino de crecimiento personal y comunitario, acogiendo a personas y grupos en un ambiente de interioridad, crecimiento y renovación interior.

Al servicio del Santuario y de la comunidad
Como parte del Santuario Nuevo Schoenstatt, Solaz de María participa de su misión de ser lugar de encuentro, formación y envío. Al servicio de la vida pastoral y de la Iglesia, abre sus puertas a la evangelización compartida, acogiendo a Obispados, parroquias, movimientos y otras instituciones eclesiales, así como a empresas y organizaciones que buscan espacios de reflexión, encuentro y trabajo con sentido.
En este espíritu, Solaz de María se integra al camino sinodal que la Iglesia está llamada a recorrer: caminar juntos, tender puentes y asumir corresponsablemente la tarea de transformar la vida personal, comunitaria y social. Desde la sencillez de una casa que recibe y acompaña, se ofrece como un ámbito donde la fe, la cultura del encuentro y el compromiso con el bien común pueden crecer y proyectarse.