Con la alegría de reencontrarse y de renovar el compromiso con la misión del Santuario, los servidores y representantes de los distintos equipos pastorales participaron de la convivencia anual, una jornada de oración, formación, y proyección pastoral que marcó el inicio del camino hacia la gran Fiesta de la Alianza del próximo 18 de octubre.
Como ya es tradición, el encuentro comenzó con una peregrinación desde La Nazarena hasta el Santuario. Los servidores recorrieron juntos el camino como peregrinos que se dirigen al lugar de gracias para renovar su entrega a la Mater. Después de la celebración de la Santa Misa, la peregrinación continuó hasta el Santuario, donde comenzó la jornada de convivencia.
Uno de los momentos centrales fue la presentación del lema que animará la Fiesta de la Alianza de este año: “Madre, me llamas, aquí estoy”. René y Evelina Martínez compartieron la experiencia vivida junto a representantes de los distintos santuarios de Argentina en la jornada realizada en Córdoba, donde se gestó este lema. Con profundidad, cercanía y también con un toque de humor, ayudaron a descubrir la riqueza espiritual de esta consigna que invita a responder con disponibilidad al llamado de la Mater y a asumir con renovado compromiso la misión que ella confía a cada uno.

La formación continuó con una charla del P. Matías Clavijo sobre la Alianza de Amor, sus promesas y sus exigencias. Con un lenguaje sencillo y profundo, ayudó a comprender que el “Aquí estoy” del lema no es solo una expresión de entusiasmo, sino la respuesta concreta de quien vive la Alianza de Amor y desea plasmarla en la vida cotidiana.
Durante la convivencia también se definieron algunos lineamientos pastorales para los próximos meses. La gran celebración de la Fiesta de la Alianza tendrá este año su momento festivo principal el sábado 17 de octubre.
El domingo 18 de octubre, las celebraciones eucarísticas tendrán un carácter especial, dando gracias por las madres y por María, la Madre que reúne a toda la familia del Santuario.
Otro de los momentos destacados fue la presentación del estado económico de la pastoral del Santuario, realizada por Pablo Baudry. Más que una exposición de números, fue una reflexión sobre la administración de los bienes como parte del camino de santidad. Presentó, con transparencia, el presupuesto pastoral y explicó el origen de los recursos y los desafíos que acompañan el sostenimiento de la vida del Santuario.
La convivencia concluyó dejando un fuerte sentimiento de unidad y esperanza. Más allá de las actividades realizadas, quedó la convicción de que el Santuario sigue siendo una obra construida entre todos, cada uno ofreciendo sus dones para que este lugar de gracias continúe siendo un hogar abierto a quienes buscan encontrarse con Dios y con María.

Con el corazón renovado, los servidores regresaron a sus tareas cotidianas llevando en el alma el lema que acompañará este tiempo de preparación: “Madre, me llamas, aquí estoy”.