Con la alegría de encontrarse y compartir, este domingo el Santuario recibió a 30 jóvenes mujeres de entre 18 y 25 años que participaron de un taller de pintura, una propuesta pensada para ofrecer un espacio donde el arte se transformara en un lenguaje capaz de expresar lo que habita en el corazón.
La actividad reunió a chicas que habitualmente frecuentan el Santuario y también a otras que conocieron la propuesta a través de las redes sociales. Entre pinceles, colores y conversaciones, cada una pudo detener el ritmo cotidiano para regalarse un tiempo de creatividad, encuentro y reflexión.
Más que aprender una técnica artística, la invitación fue a dejar que los colores hablaran de las emociones del alma, de los sueños, las búsquedas y las experiencias que cada joven lleva consigo. El clima de cercanía y sencillez favoreció un espacio donde compartir la vida, descubrir nuevos vínculos y disfrutar de una tarde diferente en el Santuario, es una propuesta válida en los tiempos de hoy.

La propuesta fue organizada por la Juventud Femenina de Schoenstatt, una rama del Movimiento Apostólico de Schoenstatt integrada por jóvenes que encuentran en María un modelo de mujer para el mundo de hoy. Inspiradas por su vida, buscan crecer en un liderazgo femenino capaz de transformar la realidad desde la autenticidad, el servicio y el compromiso con los demás.
Con iniciativas como esta, el Santuario continúa abriendo espacios de encuentro para las nuevas generaciones, convencido de que el arte, la amistad y la vida compartida también pueden ser caminos privilegiados para descubrir la propia riqueza interior y seguir creciendo como personas.