Un encuentro de alegría y esperanza en el Santuario

En vísperas de la fiesta de nuestro Santuario de Nuevo Schoenstatt, el viernes 16 de octubre recibimos con mucha alegría a 32 niños y niñas, de entre 8 y 11 años aproximadamente, acompañados por nueve docentes de la Casa de Encuentro Volver a Nacer San Pedro Claver.

En un trabajo conjunto con la Municipalidad de Florencio Varela, el Santuario abrió sus puertas para que los chicos pudieran conocer este lugar tan especial para nuestra Familia de Schoenstatt y vivir una experiencia de encuentro, alegría y cercanía con María.

La Casa de Encuentro “Volver a Nacer – San Pedro Claver” acompaña a niños y niñas que atraviesan situaciones familiares complejas, brindándoles contención y apoyo para afrontar distintas dificultades. Para ellos, la visita fue una oportunidad para descubrir un espacio diferente, donde sentirse recibidos y disfrutar de un momento compartido.

Un hogar que abre sus puertas y su corazón

Varios servidores del Santuario prepararon con mucho cariño la bienvenida. Fue una hermosa oportunidad para compartir con los niños la historia y la espiritualidad de Schoenstatt, y presentarles a la Mater, que nos espera en su Santuario.

Les contamos que María es Madre, que nos recibe tal como somos y que quiere regalarnos su amor, su paz y su alegría. Entre cantos, oración y momentos de alegría, fuimos descubriendo juntos que el Santuario es un hogar donde todos podemos sentirnos acogidos y encontrar un corazón que nos recibe.

Después de este primer momento, compartimos un refrigerio en un clima familiar. Las sonrisas, las conversaciones y los pequeños gestos de cercanía hicieron de la visita un encuentro sencillo, alegre y lleno de vida.

Instrumentos de María, al servicio del encuentro

Para nosotros, como Familia de servidores del Santuario de Nuevo Schoenstatt, esta experiencia nos recuerda algo esencial de nuestra misión: somos instrumentos de María y Ella cuenta con nosotros para llegar al corazón de sus hijos. Queremos responder así a nuestro lema: «Madre, me llamas, aquí estoy».

Nuestra tarea es colaborar con la gracia, preparando el ambiente con cariño y haciendo de cada gesto de bienvenida, de cada palabra y de cada expresión de afecto una oportunidad para que el otro se sienta recibido y amado.

Nuestra misión no consiste solamente en abrir las puertas del Santuario, sino también en abrir el corazón. María necesita nuestras manos para servir, nuestros oídos para escuchar, nuestras palabras para transmitir esperanza y nuestros gestos para hacer presente su amor maternal.

Confiamos en que, a través de estos encuentros sencillos, la Mater puede obrar grandes cosas en el corazón de cada persona. Ella quiere acercarnos a Jesús y regalarnos la experiencia de sabernos hijos amados de Dios Padre.

Agradecemos a la Municipalidad de Florencio Varela por su colaboración. Agradecemos también a los docentes que acompañaron a los niños y a todos los servidores que prepararon el encuentro con tanta dedicación y cariño.

Que María siga haciendo de nuestro Santuario un hogar abierto a todos, donde cada peregrino pueda experimentar su cercanía, encontrar paz y renovar la esperanza.

¡Gracias, Mater, por regalarnos la alegría de recibir a tus hijos y servirte en cada uno de ellos!

Evelina Echauri – Coordinadora de Pastoral

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