Retiro Escuela de Oración en Nuevo Schoenstatt

Del 15 al 17 de mayo se llevó adelante el Retiro Escuela de Oración, predicado por el Padre Adolfo Losada, en la Casa de Retiros Solaz de María de Nuevo Schoenstatt. Más de 100 personas participaron de esta propuesta, entre asistentes presenciales y quienes siguieron el retiro de manera virtual. Fueron días de gracia, encuentro y profundidad espiritual, en los que pudieron redescubrir el misterio de la Santa Misa y renovar su vínculo con Jesús Eucaristía.

Hombres y mujeres de distintas diócesis se reunieron para dejarse conducir hacia el corazón de la fe: la Eucaristía. Con el tema de vivir más profundamente el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, cada charla, momento de oración y celebración se convirtió en una invitación a volver a lo esencial.

El retiro estuvo atravesado por la oración de la Misa del Instrumento del libro del Hacia el Padre; que fue escrito por el Padre José Kentenich durante su primera prisión bajo el régimen del nacionalsocialismo en Alemania. La hondura de esas oraciones fue lo que se pudo meditar en cada momento del retiro.

A lo largo del fin de semana, el clima de familia, silencio, oración y comunidad dejó huellas profundas en quienes participaron. Así lo expresaron algunos testimonios compartidos al finalizar el retiro.

Cintia Martinoia nos decía:

“El Padre Adolfo con su amor fue puente para sentir el verdadero y único valor de la Eucaristía. Maravillosa explicación”.

Silvia Trombetta destacó la necesidad de estos espacios para la vida cotidiana de la fe:

“Los retiros son tan necesarios para seguir viviendo en el mundo sin abandonar nuestra fe. Nos enseñan el sentido más profundo de la misa, el centro de nuestra vida. Nos conectan con personas que caminan igual que nosotros y nos permiten formar comunidad. Ir a Florencio Varela es volver a casa siempre”.

También Sergio González, integrante de la pastoral de música de la diócesis de Avellaneda-Lanús y peregrino habitual del Santuario, compartió cómo esta experiencia transformó su manera de vivir la misa:

“El Señor me regaló la oportunidad de conocer en profundidad el misterio de su muerte y resurrección, misterio que vivimos en cada Eucaristía. Tantos años de parroquia y no me di cuenta de lo que pasaba realmente en la Santa Misa. Este retiro me sirvió para comenzar a vivirla de una manera diferente”.


El retiro concluyó con una profunda acción de gracias por todo lo vivido y con el deseo compartido de seguir creciendo en una espiritualidad eucarística, alimentada por la oración y la vida en alianza con la Mater.

Desde Nuevo Schoenstatt agradecemos especialmente al Padre Adolfo Losada, a las Hermanas de María, al equipo organizador y a cada persona que hizo posible este encuentro de fe y renovación espiritual.

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