Cuando María nos llama a jugar el partido de la vida

Un encuentro sobre la Alianza de Amor en una jornada de catequesis familiar

El Santuario vive su misión también cuando sale al encuentro de las comunidades de la Iglesia local. En esta oportunidad, una de las Hermanas de María de Nuevo Schoenstatt acompañó un retiro de catequesis familiar en Berazategui, compartiendo con niños, familias, catequistas y adultos que realizan distintos caminos de iniciación y crecimiento en la fe.

Participaron niños y padres de la Comunidad de San Francisco de Asís, de la Capilla San Antonio y del Colegio de la Diócesis de Quilmes Santa Cecilia. También estuvieron presentes adultos que se preparan para la Confirmación y familias que, después de haber acompañado a sus hijos en la Primera Comunión, hoy continúan sirviendo en la comunidad.

El retiro estuvo coordinado por Diego Solano y Leticia Saraceno, junto a un equipo de alrededor de 40 catequistas. Al mediodía, el P. Martín Pedraglio, párroco de la comunidad, celebró la Santa Misa.

María y la Alianza de Amor

En este contexto se compartió la espiritualidad de la Alianza de Amor, comenzando por la historia de Schoenstatt y aquel 18 de octubre de 1914 en el que el Padre José Kentenich invitó a los jóvenes congregantes a pedirle a María que se estableciera en aquella pequeña capilla y la transformara en un Santuario de gracias.

También se profundizó en el significado del nombre Schoenstatt: «bello lugar». María, una mujer bella, quiere establecerse en un lugar que la exprese y hacerlo también un lugar de gracia y de vida.

La particularidad de Schoenstatt está en que María establece con nosotros una Alianza de Amor. Ella quiere actuar contando con nuestra colaboración. Por eso, la Alianza une nuestra fuerza humana con la fuerza divina.

Una imagen ayudó a expresarlo: así como para un jugador de fútbol ser convocado a la Selección y jugar un Mundial es una experiencia extraordinaria, también nosotros podemos descubrir que María nos llama a jugar con Ella el partido de la vida.

Las tinajas de Caná

El Evangelio de las bodas de Caná permitió comprender esta dinámica. Los servidores llenaron las tinajas de agua hasta el borde; Jesús hizo el milagro y transformó esa agua en vino.

También nosotros somos llamados a llenar nuestras «tinajas» con nuestros aportes al Capital de Gracias: la oración, los esfuerzos cotidianos, el trabajo por la santidad de la vida diaria, los sacrificios y cada gesto de amor ofrecido a María.

Nosotros ponemos el agua; Dios puede transformarla en vino, en gracia y bendición.

Por eso, lo que sucede en un Santuario puede suceder también en nuestros hogares. Cuando una familia vive en alianza con María y le ofrece sus esfuerzos cotidianos, Ella puede transformar ese hogar en un pequeño Schönstatt: un bello lugar.

«Madre, me llamas. Aquí estoy»

El encuentro con la Comunidad de de la Parroquia San Francisco de Asís, fue una expresión concreta de la misión de Nuevo Schoenstatt: estar al servicio de la evangelización y acompañar los caminos de fe de nuestra Iglesia local.

Y la invitación continúa.

El próximo sábado 17 de octubre, víspera del 18 de octubre, celebraremos la gran Fiesta de la Alianza de Amor en Nuevo Schoenstatt. Será una oportunidad para encontrarnos como Familia, celebrar nuestra alianza con María y renovar nuestra respuesta a su llamada.

Madre, me llamas. Aquí estoy.

👉 Conocé el programa completo y todos los detalles de la Fiesta de la Alianza del 17 de octubre

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